Colegio Virgen de la Almudena

INNOVACIÓN EN TIEMPOS DE CONFINAMIENTO

“Si quieres construir un barco, no empieces por buscar madera, cortar tablas o distribuir trabajo. Evoca primero en los hombres y mujeres el anhelo del mar libre y ancho”. Antoine de Saint-Exupéry

La última vez que hablé contigo fue a finales de enero. ¡Qué tiempos! Allá por ese mes, finalizábamos las primeras sesiones de trabajo entre el Equipo Directivo y el Equipo de Innovación. A continuación, en febrero, se produjo el desembarco del Proyecto de Innovación con el Equipo Docente del Centro, en dos sesiones donde se empezaron a sentar las bases de un proyecto muy ilusionante, pensando y soñando a lo grande para empezar a trabajar en lo pequeño, siempre con la mirada centrada en el alumno.

De repente, llegó el martes día 10 de marzo, no un martes cualquiera. Un día de sensaciones indescriptibles, nunca antes vividas por ninguno de los que formamos parte de la comunidad educativa. Cerramos las puertas de las aulas con cierto miedo, sin saber hacia la situación a la que nos encaminábamos. Todo lo demás, ya lo sabes.

Desde el equipo de innovación, pronto observamos que se avecinaban días y semanas muy intensas en todos los planos, y que, ante un cambio radical en la dinámica de trabajo tanto de familias y alumnos como del profesorado, debíamos estar cerca de ellos, ofreciendo apoyo en cuanto a formación y acompañamiento ante una teledocencia experimental nunca antes vivida. Bajo la dirección del Equipo Directivo se inició una teledocencia diseñada bajo los principios de equidad, aprendizaje significativo y competencial, sin monopolio de pantalla, que cuide a la familia y ante todo, que acompañe emocionalmente.

Puede que sea un gran momento para reflexionar más que nunca qué es la educación y cuál es el papel de un colegio dentro del crecimiento y formación de un niño. Más cuando estamos como organización en un momento de encaje de piezas absoluto, bajo el Pensamiento de Innovación Educativa.

En este escenario aparece la tecnología. Usar la tecnología consiste en aumentar y mejorar la eficacia del profesorado, no en sustituirlos. Estamos usando la tecnología para:

  • Hacer que el pensamiento sea visible.
  • Usar la tecnología para escuchar a cada alumno.
  • Compartir el trabajo.

Como Centro, nos estamos desplazando, dentro del modelo SAMR Puentedura, en procesos y tareas donde la tecnología mejora el cambio y aprendizaje del alumnado, pero poco a poco el desafío es moverse hacia una transformación, es decir, donde la tecnología permita una redefinición significativa de las tareas e incluso la creación de tareas nuevas nunca antes concebidas.

 El mayor reto que se nos presenta es la personalización del aprendizaje.

Aunque vivimos momentos de urgencia máxima, cabría recordar a Mafalda: “lo urgente no deja tiempo para lo importante”, y realmente lo importante es lo que transforma la realidad que vivimos.

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